Mi alma desea poder contemplarte,

Poder saciarse de lo profundo de tu amor.

Y lucha cada día en doloroso combate.

Una tremenda lucha, una dulce protección.

 

Levanto mis manos ¿y que hay en ellas?

Soberbia, pobreza, injusticias… desolación.

Más tú desde el cielo convocas a los ángeles,

No escatimas en esfuerzos, no te acobarda mi dolor

Y mandas como agua fresca en medio de este desierto

Tu Luz, tu Misericordia y tu Perdón.

 

Mi alma desea poder contemplarte,

Poder saciarse de lo profundo de tu amor.

Y Lucha cada día en doloroso combate

Una tremenda lucha, una dulce protección.

 

Mira Amor mío, que soy débil

Me tiemblan las piernas, me falta el valor,

Son muchos los ataques que recibo,

Solo quieren mi perdición,

Pero sabiendo que de Ti me viene la fuerza,

Pongo mi vida en tus manos,

¡Acógela, dulce protección!

Porque mi alma desea poder contemplarte,

Poder saciarse de lo profundo de tu amor.

Anuncios