Un hombre soñó que estaba en una bodega inmensa, y notó que había miles de cajas grandes colocadas unas sobre otras y que apenas algunas habían sido abiertas.

Empezó a andar, pero era tan grande la bodega, que el hombre no podía ver el final.

Se dio cuenta que todas las cajas tenían la misma etiqueta. Las revisó una por una y vio que en todas las etiquetas estaba escrito su nombre. Estaba atónito, cuando entonces vio que una figura aparecía en la bodega. Al acercarse comprobó que era Jesús.

Entonces se dijo: “Pues quien mejor que Jesús para preguntarle acerca de estas cajas”.

Y lo hizo. Le preguntó a Jesús que significaba todo aquello.

A lo que Jesús respondió: “Estas son todas las promesas de mi Padre para ti…. ¿Qué has hecho con ellas?”

Y dicho esto desapareció.

El hombre despertó sobresaltado, ¡había sido tan real!.

Durante todo el día no dejó de repetirse una y otra vez la pregunta de Jesús: ¿Qué has hecho con las promesas de Dios para ti?

Cuántos pasamos por la vida sin “abrir”, sin apreciar realmente todos los regalos que Dios nos ha ofrecido ya y nos sigue ofreciendo por su Hijo Jesucristo.

¡Ánimo, estás vivo! ¡Hoy tienes la oportunidad de “abrir” ta

Anuncios