Dios quiere iluminar cada uno de tus días.

  • – ¿Mama que haces en frente del ordenador con los ojos cerrados?
    – Nada, hijo, es que Windows me dijo que cierre las pestañas.

– Oye, ¿tú de dónde eres?
– Yo, de Madeira.
– ¿Sí?, ¡como Pinocho!

  • – ¡Camarero, este plátano está blando!
    – Pues dígale que se calle.

– ¿Dígame?
– ¿Es la embajada de Laos?
– Sí.
– Envíeme uno de fresa y otro de chocolate…

  • Están charlando una mujer y su marido:
    – Cariño, si mi madre quiere venirse a vivir con nosotros, tendremos que comprarnos una casa más grande…
    – No lo intentes cariño, tarde o temprano nos acabará encontrando.

Para que un hombre se lleve bien con su mujer, sólo necesita aprenderse cuatro letras: O , B , D , C

  • Un paciente: “Doctor, cuando me despierto me siento mareado, pero después de media hora se me pasa”. El doctor le aconseja: “Bueno, entonces despiértese media hora más tarde”.

– A mí antes me perseguían las mujeres.
– ¿Y por qué ya no?
– Es que ya no robo bolsos.

  • – ¿Cómo se escribe? ¿Durmiendo o dormiendo?
    – Pues ninguna de las dos: se escribe despierto.

En una boda, preguntan a la novia:
– ¿Cuántos hijos deseas tener?
– Cuatro.
– ¿Por qué cuatro y no cinco?
– Porque he leído que uno de cada cinco niños que nace es chino.

  • Un hombre llega a pedir trabajo en una farmacia y el dueño le dice:
    – Le puedo dar el empleo pero si usted habla inglés.
    – Claro, yo hablo inglés.
    – Demuéstrelo y atienda a ese cliente que está entrando.
    Cliente: ¿Hay ampolletas?
    Solicitante: Welcome mister Polletas, I’m Jorge.

Un español se encuentra a un chino y dice:
– ¡Hola!
– Y el chino dice: Las 12:30.