Un niño de 15 años le preguntó a su padre: Papá ¿que me vas a regalar para mis 18 años?

El padre le contestó: “Hijo, aun falta mucho tiempo”.

Un día, cuando el niño tenía 17 años, se desmayó. Su padre le llevó al hospital y el doctor le dijo que su hijo padecía una grave lesión del corazón.

Estando en la camilla junto a su padre, le dijo: “Papá, ¿te han dicho ya que me voy a morir?”.

El padre, llorando, se marchó. El chico cumplió los 18 años en el hospital, y después de una importante operación se recuperó.

Cuando le llevaron a casa encontró sobre su cama una carta que su padre le había dejado.

La carta decía: HIJO, SI ESTAS LEYENDO ESTA CARTA ES PORQUE TODO SALIO BIEN COMO ME DIJERON. UN DÍA ME PREGUNTASTE QUE TE REGALARÍA PARA TUS 18 AÑOS Y NO SUPE QUE CONTESTARTE, PERO HOY TE REGALO MI CORAZÓN. ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!

El padre había dado su corazón para que viviera su hijo.