Un padre llevo a su hijo pequeño a una tienda y mientras estaba buscando lo que necesitaba, el niño se quedó mirando un muñeco grande inflado por aire.

Le fascinó… y después de un rato no pudo evitar darle un golpecito para ver qué pasaba. La estatua de aire se tambaleó pero volvió a ponerse derecho otra vez. El niño lo miró un momento luego volvió a darle un golpe, pero esta vez fuerte. El muñeco se medio volcó pero en seguida se enderezó otra vez.

En ese instante llegó el padre y le preguntó:

– ¿Porqué crees que el “hombre globo” se vuelve a poner de pie después de ser golpeado?

El niño pensó en momento y luego contestó:

– Porque está de pie por dentro.