historias de amor cortasEl otro día mi hija de 8 años me abrazó y me dijo: “Eres la mejor mamá del mundo entero”.

Sonreí y sarcásticamente le pregunté: “¿Cómo lo sabes? No has conocido a todas las mamás del mundo”.

Me apretó más fuerte y dijo: “No hace falta. Tú eres mi mundo”.

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