Category: Tiempos Litúrgicos


[0280.jpg]

Anuncios

La palabra Adviento significa “llegada” y claramente indica el espíritu de vigilia     y preparación que los cristianos de...

¡FELIZ NAVIDAD!

¡FELIZ NAVIDAD!

nacimiento.gif picture by SOLOMATERIALBASE

escanear0002escanear0003

¡ FELIZ AÑO DE LA FE !

“HOY NOS HA NACIDO UN SALVADOR: EL MESÍAS, EL SEÑOR”

 

           

¿Qué es el ADVIENTO?

El ADVIENTO es el período de preparación para celebrar la Navidad.

Con el Adviento comienza un nuevo año litúrgico en la Iglesia.

Empieza el domingo más próximo al 30 de noviembre y termina el 24 de diciembre. Este año 2012, comienza el domingo 2 de diciembre y el último domingo de Adviento será el 23 de diciembre.

Son los cuatro domingos anteriores a la Navidad y forma una unidad con la Navidad y la Epifanía.

El término “Adviento” viene del latín adventus, que significa venida, llegada.

El color usado en la liturgia de la Iglesia durante este tiempo es el morado.

El sentido del Adviento es avivar en los creyentes la espera del Señor.

¡¡¡ Iniciamos el Año Litúrgico con un nuevo ADVIENTO !!!

            ¡TIEMPO DE GRACIA Y ESPERANZA!

* Domingo 1º de Adviento (27 de noviembre del 2011)
“Estad atentos y vigilad” (Mc 13, 33)

* Domingo 2º de Adviento (4 de diciembre del 2011)
“Preparad el camino del Señor” (Mc 1, 3)

* Domingo 3º de Adviento (11de diciembre del 2011)
“Allanad el camino del Señor” (Jn 1, 23)

* Domingo 4º de Adviento (18 de diciembre del 2011)
“Hágase en mí según tu palabra” (Lc 1, 38)

 

Señor de la historia,
Dueño del futuro y del pasado, me abandono en ti.
Para ti nada es imposible.
Permitiste que todo sucediera así.
Hágase tu voluntad.
Porque me amas y te amo,
extiendo mi silencio
sobre todas las páginas de mi historia.
Acepto con paz
el hecho de querer ser humilde y no poder.
Acepto con paz
el hecho de no ser tan puro como quisiera.
Acepto con paz
el hecho de querer agradar a todos y no poder.
Acepto con paz
el hecho de que el camino hacia la santidad
sea tan lento y difícil…
Acepta, oh Padre,
la incapacidad y pobreza de mi corazón.
Amén.

EL ADVIENTO  (SIGNIFICADO Y CONTENIDO)

ADVIENTO significa venida. Este tiempo nos prepara para la venida del Señor. La venida de Cristo al mundo se realiza en un triple plan:

  • PASADO: venida histórica a Palestina,
  • PRESENTE: venida sacramental, hoy,
  • FUTURO: venida gloriosa al fin del mundo.

 Cristo está viniendo hoy y aquí, a nosotros, dentro de nosotros. Nos está haciendo concorpóreos suyos, solidarios de su persona y de su misterio redentor. Mediante el don de su palabra y de la eucaristía, Cristo se graba en nosotros. Nos hace su cuerpo. Su venida gloriosa al final de los tiempos no será otra cosa que la revelación de las venidas que ahora realiza en nosotros. Hay continuidad real entre su venida actual y su venida gloriosa. Exactamente igual como la semilla se prolonga en el fruto. Esta es la verdad de fe más grandiosa.

Quien quiera encontrarse con el Cristo viviente, debe penetrar en el misterio de su presencia, a través de la liturgia. Es necesario que el cristiano tenga mirada interior. El Adviento es radicalmente cercanía y presencia del Señor.

LOS GRANDES TESTIGOS DEL ADVIENTO

Son tres: El profeta Isaías, Juan el Bautista y la Virgen María.

ISAÍAS anuncia cómo será el Mesías que vendrá. Sacude la conciencia del pueblo para crear en él actitud de espera. Exige pureza de corazón.

JUAN EL BAUTISTA señala quién es el Mesías, que ya ha venido. Él mismo es modelo de austeridad y de ardiente espera.

MARÍA es la figura clave del adviento. En ella culmina la espera de Israel. Es la más fiel acogedora de la palabra hecha carne. La recibe en su seno y en su corazón. Ella le prestó su vida y su sangre. María hizo posible la primera navidad y es modelo y cauce para todas las venidas de Dios a los hombres. María, por su fidelidad, es tipo y madre de la Iglesia.

 

LAS ACTITUDES FUNDAMENTALES DEL ADVIENTO

1. Actitud de ESPERA. El mundo necesita de Dios. La humanidad está desencantada y desamparada. Las aspiraciones modernas de paz y de dicha, de unidad, de comunidad, son terreno preparado para la buena nueva. El adviento nos ayuda a comprender mejor el corazón del hombre y su tendencia insaciable de felicidad.

2. El RETORNO A DIOS. La experiencia de frustración, de contingencia, de ambigüedad, de cautividad, de pérdida de la libertad exterior e interior de los hombres de hoy, puede suscitar la sed de Dios, y la necesidad de «subir a Jerusalén» como lugar de la morada de Dios, según los salmos de este tiempo. La infidelidad a Dios destruye al pueblo. Su fidelidad hace su verdadera historia e identidad. El Adviento nos ayuda a conocer mejor a Dios y su amor al mundo. Nos da conocimiento interno de Cristo, que siendo rico por nosotros se hace pobre.

3. La CONVERSIÓN. Con Cristo, el reino está cerca, dentro de nosotros. La voz del Bautista es el clamor del Adviento: «Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios … » (Is 40,3-5). El Adviento nos enseña a hacernos presentes en la historia de la salvación de los ambientes, a entender el amor como salida de nosotros mismos y la solidaridad plena con los que sufren.

4. JESÚS ES EL MESÍAS. Será el liberador del hombre entero. Luchará contra todo el mal y lo vencerá no por la violencia, sino por el camino de una entrega de amor. La salvación pasa por el encuentro personal con Cristo.

5. GOZO Y ALEGRÍA. El reino de Cristo no es sólo algo social y externo, sino interior y profundo. La venida del Mesías constituye el anuncio del gran gozo para el pueblo, de una alegría que conmueve hasta los mismos cielos cuando el pecador se arrepiente. El Adviento nos enseña a conocer que Cristo, y su pascua, es la fiesta segura y definitiva de la nueva humanidad.