Resultado de imagen de san martín de porresEn el convento del Rosario donde vivía fray Martín de Porres con otros frailes dominicos, se produjo un día un grave aprieto económico, y el prior tuvo que salir con algunos objetos preciosos para tratar de conseguir algún préstamo.

Al enterarse, corrió a alcanzarle para evitarlo. Él sabía que los negros vendidos como esclavos eran bien pagados, hasta unos mil pesos. Mejor, pues, que desprenderse de objetos preciosos del convento, era otra solución:

–     Padre, yo pertenezco al convento. Disponga de mí y véndame como esclavo, que algo querrán pagar por este perro mulato y yo quedaré muy contento de haber podido servir para algo a mis hermanos.

Al prior se le saltaron las lágrimas:

–     Dios se lo pague, hermano Martín, pero el mismo Señor que lo ha traído aquí se encargará de remediarlo todo.

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