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Resultado de imagen de estamos de pasoHace mucho tiempo, un turista que visitaba un país fue a conocer a un famoso sabio.

Y se quedó asombrado al ver que la casa del sabio consistía sencillamente en una habitación atestada de libros. El único mobiliario lo constituían una mesa y una banqueta.

-“¿Dónde están sus muebles?” -preguntó el turista intrigado-.

-“¿Dónde están los tuyos?” -replicó el sabio-.

-“¿Los míos?. Pero si yo sólo soy un visitante… Estoy aquí de paso…” -dijo el turista-.

-“Lo mismo que yo” -dijo el gran sabio-.

Si tuviéramos presente en todo momento que estamos de paso por esta vida, cambiaría totalmente nuestra forma de vivir.

Somos como turistas en esta vida, estamos de paso, pero el final del viaje es el cielo.

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Imagen relacionadaUn día un discípulo le preguntó a un gran sabio anciano: – “Quiero saber, ¿qué es lo más curioso de los seres humanos?”

“Que piensan siempre al contrario” – respondió el anciano.

“Tienen prisa por crecer, y después suspiran por la infancia perdida”.

“Pierden la salud para tener dinero, y luego pierden el dinero para obtener salud”.

“Piensan tan ansiosamente en el futuro que descuidan el presente, y así, no viven ni el presente ni el futuro”.

“Viven como si no fueran a morir nunca y mueren como si no hubiesen vivido”.

Resultado de imagen de mis padres ancianosComo muchos de su tiempo, mis padres se pasaron la vida pensando en el día de mañana.

“Hay que ahorrar para el día de mañana”, “tú piensa en el día de mañana”, me decían.

Pero el día de mañana no llegaba.

Pasaban los días y los años, y el día de mañana no llegaba.

De hecho, mis padres ya están muertos y el día de mañana aún no ha llegado.

¡AYER YA PASÓ Y EL MAÑANA NO EXISTE! ¡VIVE EN EL HOY!

Resultado de imagen de dibujo pez pequeño“Usted perdone”, le dijo un pez a otro,”es usted más viejo y con más experiencia que yo, y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado”.

  • “El Océano”, respondió el viejo pez, “es dónde estás ahora mismo”.

“¿Esto?, pero si esto no es más que agua… lo que yo busco es el Océano”, replicó el joven pez totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.

¡Abre tus ojos y mira! ¡Deja de buscar fuera lo que está dentro!

Aprovecha tu vida disfrutando de tu familia, tus amigos, tu realidad…

¡Ese es tu océano!

historias de amor El día en el que mis padres
celebraban su
50 aniversario de boda,
mi madre sonrió y le dijo a mi padre:

“Ojalá te hubiera conocido antes”.

“El violín”

Resultado de imagen de violínSe cuenta que un pobre hombre se ganaba la vida con un violín. Iba por los pueblos, comenzaba a tocar y la gente se reunía a su alrededor. Tocaba y al final pasaba entre la concurrencia una agujereada boina con la esperanza de que algún día se llenara. Cierto día comenzó a tocar como solía, se reunió la gente, y salió lo de costumbre: unos ruidos más o menos armoniosos. No daba para más ni el violín ni el violinista.

Pasó por allí un famoso compositor y virtuoso del violín. Se acercó al grupo y al final le dejaron entre sus manos el instrumento. Con una mirada valoró las posibilidades, lo afinó, lo preparó… y tocó una pieza asombrosamente bella. El mismo dueño estaba perplejo y lleno de asombro. Iba de un lado para otro diciendo:
– ¡es mi violín…!, ¡es mi violín…!, ¡es mi violín…!- Nunca pensó que aquellas viejas cuerdas encerraran tantas posibilidades.

No es difícil que cada uno de nosotros, profundizando un poco en sí mismo, reconozca que no está rindiendo al máximo de sus  posibilidades. Somos en muchas ocasiones como un viejo violín estropeado, y nos falta incluso alguna cuerda. Somos… un instrumento flojo, y además con frecuencia desafinado. Si intentamos tocar algo serio en la vida, sale eso…unos ruidos faltos de armonía. Y al final, cada vez que hacemos algo, necesitamos también pasar nuestra agujereada boina; necesitamos aplausos, consideración, alabanzas…

Nos alimentamos de esas cosas; y si los que nos rodean no nos echan mucho, nos sentimos defraudados; viene el pesimismo. En el mejor de los casos se cumple el refrán: “Quien se alimenta de migajas anda siempre hambriento”: no acaban de llenarnos profundamente las cosas.

¡Qué diferencia cuando dejamos que ese gran compositor, Dios, nos afine, nos arregle, ponga esa cuerda que falta, y dejemos que Él toque! Pero también en la vida terrena existen violinistas que nos pueden afinar; un amigo, un compañero, un maestro, nuestro director espiritual, o cualquier persona de la que podamos obtener conocimientos, un consejo, una buena idea,  una corrección fraterna, y quedaremos sorprendidos de las posibilidades que había encerradas en nuestra vida.