Un señor llama a su casa y le pregunta a la sirvienta:

– María, ¿ha llamado algún imbécil a la casa?

– No señor, usted es el primero.

Dos amigos que se encuentran…
– Hombre Luis, ¿qué es de tu vida?
– Pues mira, me he colocado de funcionario.
– ¡Que bien!, así por las tardes no trabajas.
– No, por las tardes no voy… cuando no trabajo es por las mañanas…

El jefe, enfadado le dice a la secretaria:

– ¿Es que no oye el teléfono señorita? ¿Por qué no contesta?

– ¿Para qué, si todas las llamadas son para usted?

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