Category: Oraciones


Oh Jesús, ayúdame a esparcir tu fragancia dondequiera que vaya.

Inunda mi alma de tu espíritu y vida.

Entra y aduéñate tan por completo de mí, que toda mi vida sea una irradiación de la tuya. 

Ilumina por mi medio y de tal manera toma posesión de mí, que cada alma con la que yo entre en contacto pueda sentir tu presencia en mi alma.

Que al verme no me vea a mí, sino a Tí en mí. Permanece en mí.

Así resplandeceré con tu mismo resplandor, y que mi resplandor sirva de luz para los demás. 

Mi luz toda de Tí vendrá, Jesús: ni el más leve rayo será mío. Serás Tú el que iluminarás a otros por mi medio.

Sugiéreme la alabanza que más te agrada, iluminando a otros a mi alrededor.

Que no te pregone con palabras sino con mi ejemplo, con el influjo de lo que yo lleve a cabo, con el destello visible del amor, que mi corazón saca de Tí. ¡Amén!

Cardenal Newman

(Utilizada con frecuencia por la Madre Teresa de Calcuta)

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No digas: “Padre”

si no te comportas como un hijo.

No digas: “Nuestro”
si vives aislado en tu egoísmo.

No digas: “Que estás en los cielos”
si solo piensas en las cosas de este mundo.

No digas: “Santificado sea tu nombre”
si no le honras con tus palabras y tus obras.

No digas: “Venga a nosotros tu reino”
si te conformas con el éxito material.

No digas: “Hágase tu voluntad”
si no la aceptas cuando es dolorosa.

No digas: “Danos hoy nuestro pan de cada día”
si no te preocupas de los que pasan hambre.

No digas: “Perdona nuestras culpas”
si le tienes rencor a tu hermano.

No digas: “Líbranos de todo mal”
si no quieres luchar contra el mal.

No digas: “Amén”

si no has entendido ni tomas en serio las palabras del “Padre Nuestro”.

¡Feliz el hombre
que no sigue el consejo de los malvados,
ni se detiene en el camino de los pecadores,
ni se sienta en la reunión de los impíos,
sino que se complace en la ley del Señor
y la medita de día y de noche!

Él es como un árbol
plantado al borde de las aguas,
que produce fruto a su debido tiempo,
y cuyas hojas nunca se marchitan:
todo lo que haga le saldrá bien.

No sucede así con los malvados:
ellos son como paja que se lleva el viento.

Por eso, no triunfarán los malvados en el juicio,
ni los pecadores en la asamblea de los justos;

porque el Señor cuida el camino de los justos,
pero el camino de los malvados termina mal.

“Señor, concédeme SERENIDAD

para aceptar las cosas que no puedo cambiar,

VALOR

para cambiar aquellas que puedo

y

SABIDURÍA

para distinguir la diferencia entre ambas.

Amén”

“¡Calma mi paso, Señor!”

Desacelera los latidos de mi corazón, calmando mi mente.

Disminuye mi ritmo apresado con una visión de la eternidad del tiempo.

En medio de las confusiones del día a día, dame la tranquilidad de las montañas.

Retira la tensión de mis músculos y nervios con la música tranquilizante de los ríos de aguas constantes que viven en mis recuerdos.

Ayúdame a conocer el poder mágico y reparador del sueño.

Enséñame el arte de tomar pequeños descansos: reducir mi ritmo para contemplar una flor, charlar con un amigo, acariciar a un niño, leer un poema, oír una música preferida.

Calma mi paso, Señor, para que yo pueda percibir en medio de la incesante labor cotidiana de los ruidos, luchas, alegrías, cansancios o desalientos Tu presencia constante en mi corazón.

Calma mi paso, Señor, para que yo pueda entonar el cántico de la esperanza, sonreír para mi prójimo y callarme para escuchar Tu voz.

Calma mi paso, Señor, e inspírame enterrar mis raíces en el suelo de los valores duraderos de la vida, para que yo pueda crecer hasta las estrellas de mi destino mayor.

¡Gracias, Señor, por el día de hoy, por la  familia que me diste, mi trabajo y, sobretodo, por Tu presencia en mi vida!

“Tarde te amé”

Tarde te amé, Belleza siempre antigua

y siempre nueva. Tarde te amé.

Y, he aquí que tú estabas dentro y yo fuera.

Y te buscaba fuera. Desorientado, iba corriendo
tras esas formas de belleza que tú habías creado.

Tú estabas conmigo, y yo no estaba contigo
cuando esas cosas me retenían lejos de ti,
cosas cuyo único ser era estar en ti.

Me llamaste, me gritaste e irrumpiste
a través de mi sordera.

Brillaste,
resplandeciste y acabaste con mi ceguera.

Te hiciste todo fragancia, y yo aspiré
y suspiré por ti.
Te saboreé, y ahora
tengo hambre y sed de ti.

Me tocaste,
y ahora deseo tu abrazo ardientemente.

San Agustín

Vida y alma, alma y vida.

¿Qué sentido tienen si de ellas te olvidas?

Dios, ¡rescata mi alma!,

que nada temen los que en ti se cobijan,

los que arriesgan su vida con todos sus sentidos

y la entregan poniéndola a tu servicio,

su alma adquiere en justa medida

la recompensa de alcanzar la eternidad de la vida.

 

Mas que paradoja resulta para el hombre

que para salvar su alma y la plenitud alcanzar,

disponga de  tan corto espacio de tiempo

de tan escasos recursos.

Y exponga al peligro de su voluntad

dejar pasar el tiempo y se le acabe la vida

sin haber encontrado en el camino

la semilla de eternidad.

 

Por eso hasta que mi aliento y mi respiración mueran,

 y mi alma aguarde bajo el altar,

y buscaré a Dios sin reservas, solo a Él he de cantar;

que sin su soplo mi alma queda sedienta,

y mi vida se consume en su intento de poderla saciar.

 

Vida y alma, alma y vida.

¿Qué sentido tienen si de ellas te olvidas?

“Teléfonos de Emergencia”

Este directorio de pasajes bíblicos, podrá sin duda ayudarte :

  • Cuando te falte valor: Josué 1,5-9
  • Cuando creas que todo se termina con la muerte: Juan 11,25-26
  • Cuando estés atravesando una crisis económica: Salmo 37
  • Cuando estés en peligro: Salmo 91
  • Cuando estés preocupado por tus posesiones: Marcos 10,17-31
  • Cuando hayas pecado: Salmo 51
  • Cuando llaman a tu puerta: Apocalipsis 3,20
  • Cuando necesites descansar: Mateo 11,28-30
  • Cuando necesites perdonar: Colosenses 3,12-17
  • Cuando necesites certidumbre: Marcos 8,35-38
  • Cuando necesites protección: Salmo 121
  • Cuando no conoces el camino: Juan 14,6
  • Cuando no sabes como actuar: Romanos 12,1-2
  • Cuando sientas que no hay justicia: Salmo 19,7-14
  • Cuando quieras ser salvo: Romanos 10,9-10
  • Cuando sientas que Dios esta lejos de ti: Salmo 139
  • Cuando sientas que das amor: 1ª Corintios 13
  • Cuando sientas que no te aman: Juan 15,9-17
  • Cuando sientas que te encuentras en tinieblas: Juan 12,44-46
  • Cuando te sientas desamparado, con temor: Salmo 27
  • Cuando te sientas frágil: Salmo 90
  • Cuando te sientas fuera de lugar: Romanos 8,31-39
  • Cuando tengas miedos: Salmo 3
  • Cuando tengas necesidades: Salmo 23
  • Cuando tengas necesidad de estimular tu fe: Hebreos 11

        
Todos estos números son directos. No necesitas un teléfono, están disponibles las 24 horas del día. Solo debes comunicarte con Dios a través de una oración.

“De la misma manera que la oscuridad desaparece  al encender la luz,
alimenta tu fe y la duda desaparecerá”

 

Mi alma desea poder contemplarte,

Poder saciarse de lo profundo de tu amor.

Y lucha cada día en doloroso combate.

Una tremenda lucha, una dulce protección.

 

Levanto mis manos ¿y que hay en ellas?

Soberbia, pobreza, injusticias… desolación.

Más tú desde el cielo convocas a los ángeles,

No escatimas en esfuerzos, no te acobarda mi dolor

Y mandas como agua fresca en medio de este desierto

Tu Luz, tu Misericordia y tu Perdón.

 

Mi alma desea poder contemplarte,

Poder saciarse de lo profundo de tu amor.

Y Lucha cada día en doloroso combate

Una tremenda lucha, una dulce protección.

 

Mira Amor mío, que soy débil

Me tiemblan las piernas, me falta el valor,

Son muchos los ataques que recibo,

Solo quieren mi perdición,

Pero sabiendo que de Ti me viene la fuerza,

Pongo mi vida en tus manos,

¡Acógela, dulce protección!

Porque mi alma desea poder contemplarte,

Poder saciarse de lo profundo de tu amor.

Realmente, es maravilloso, cómo Dios nos sorprende con su manera de mostrarse en nuestras vidas. Día a día nos llama la atención, con hechos como este:

¿Cuál es el capítulo más corto en la Biblia?
Salmo 117

¿Qué capítulo se encuentra en el centro de la Biblia?
Salmo 118

¿Cuál es el capítulo más largo en la Biblia?
Salmo 119

Hay 594 capítulos antes del Salmo 118.
Hay 594 capítulos después del Salmo 118.
Suma estos números y obtendrás 1188.

¿Qué versículo se encuentra en el centro de la Biblia?
Salmo 118,8

Este versículo, dice algo verdaderamente significativo acerca  de la voluntad de Dios…
Si quieres estar en el centro de Su voluntad, solamente tienes que ir al centro de Su Palabra.

Salmo 118,8: “Más vale confiar en el Señor, que confiar en el hombre.”

Si te sientes desanimado, si tienes necesidades, si te invade el pánico y la desesperación, si no puedes confiar en nadie en este mundo, necesitas urgentemente ir a lo que es el mensaje central de la Palabra de Dios, que curiosamente se encuentra en el centro de la Biblia.
En ese lugar, vas a encontrar a Dios, el único, en el que puedes confiar y descansar…

A partir de ese momento, sólo debes tener presente esta promesa de Dios, para que puedas dejarle todas tus cargas, dejando de preocuparte, para empezar a ocuparte y vivir en paz…

La Fe no te mantiene alejado de los problemas, pero te ayuda a vivir por encima de ellos.

“Cuando dejas de intentar controlar tu futuro, entonces puedes alcanzar la paz y la felicidad”